"Buscar la belleza, es la única protesta que merece la pena en este asqueroso mundo..."


sábado, 10 de agosto de 2013

Martinetes, Martines y Meloncillos (las tres emes)


La primera “M”; Martinete:

Martinete joven, Nycticorax nycticorax en un afluente del Tietar
Juvenil de Martinete cerca del Tiétar

Hacía tiempo me había parecido ver en la zona en la que me muevo  Martinetes, pero el encuentro fue tan breve que no estaba seguro de que especie se trataba (¿avetoros jóvenes, martinetes?). Pero este año mi insistencia ha dado fruto.

Me muevo siempre en bicicleta , y esta la llevo cargada con todo el material necesario para hacer las fotos y aguantar toda una jornada.
En el transportín el trípode de carbono (ya bastante machacado), en las alforjas llevo las redes de camuflaje, agua, comida, ropa por si acaso y calzado para el agua.  La cámara y móvil con teléfono de urgencias y guardia civil (por si acaso) van en una mochila a la espalda.

Así pues madrugón, bajada con la fresca a zonas aledañas al Tiétar y monto al lado del agua y bajo las raíces de un árbol el trípode, cámara, redes por encima y algunos materiales del entorno (muy recomendable)…


Los Martinetes (Nycticorax nycticorax) son principalmente nocturnos, de ahí su nombre en inglés “Black crowned night heron” , también recibe el nombre de "Garza nocturna" o "Garza bruja".

Por el día descansan entre las zonas más tupidas de los árboles de las orillas de ríos.

En este caso encontré 4 jóvenes y un adulto que graznaba como un cuervo (adultos hembras y machos no se pueden distinguir).

El adulto mucho más llamativo tiene los ojos rojos, blanco el pecho y partes inferiores, laterales grises claro y zona superior gris muy oscuro casi negro.

Sus alas redondeadas, lo distingue fácilmente en vuelo.  Destaca también  por tener tres grandes plumas blancas en la nuca

Martinete joven, Nycticorax nycticorax escondido entre las ramas de la orilla
Una vez dentro de la vegetación de la orilla es muy dificil de distinguir. Al cabo de un rato se quedó dormido.

Los juveniles muestran un plumaje marrón, veteado de blanco, con lunares pardos al igual que los ojos. No presentan las plumas de la nuca hasta el primer año de vida.



En esta misma jornada otra ave, otra “M”; Martín pescador.

Martín pescador sobre rama en un afluente del Tietar


El Martín pescador (Alcedo atthis), este ya más común y habitual en la zona, al que ya le pillé el truco hace tiempo y no cuesta demasiado fotografiarle, aunque siempre es un placer tenerle tan cerca, ver como pesca y como se persiguen e interaccionan entre ellos.


La tercera “M” fue una verdadera sorpresa.

El año pasado pude ver una pareja a lo lejos y esta vez por el rabillo del ojo noté un movimiento. Dos Meloncillos (Herpestes ichneumon) , esta mangosta tiene un andar llamativo, su figura es alargada y lleva la cola algo levantada, casi paralela al suelo, acabando esta en un penacho.

Pareja de Meloncillos, Herpestes ichneumon en el Tietar.
Pareja de Meloncillos. Avanzan siempre juntos y si uno se retrasa el otro le espera. Una bonita escena.

Se alimenta de conejos, micromamíferos y reptiles, sobretodo de culebras.

Si alguna vez habéis oído hablar de que alguien ha visto una “serpiente peluda”, el Meloncillo es el responsable, pues cuando está con las crías, se desplazan en fila cada uno de ellos bajo la cola del siguiente, dando la impresión de ser “una gran serpiente peluda”.

Fin de la jornada.



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...