"Buscar la belleza, es la única protesta que merece la pena en este asqueroso mundo..."


viernes, 13 de enero de 2012

El dormidero de las cigüeñas, mañanas heladas de invierno.

Es una gozada bajar de noche antes de que amanezca, desde Candeleda al río tietar y poder ver cerca del agua en algunas someras charcas a grupos de cigüeñas dormitando.

Dormidero de las cigüeñas. Un poco antes de amanecer, la luz real era la cuarta parte de la que aparenta la foto.

Estos dormideros no están tan alejados de zonas de influencia antrópica como los de las grullas y llegan a tolerar en cierto grado la presencia humana, de hecho no se despertaron  a pesar del incesante chirriar de las ruedas de la bici cargada con las alforjas y todo el material fotográfico encima y el crujir del terreno helado bajo mis piés.

Ya amanecido la luz cambiaba completamente el entorno.

Así que monté las redes entre unos troncos y a esperar el amanecer y el rasante paso de las grullas camino de las zonas de alimentación.

Y los pequeños visitantes no faltaban.
Estaba helando, el terreno blanco de escarcha, y la pequeña laguna con las cigüeñas  parcialmente congelada  al igual que mis pies, y no fue una buena idea descalzarse para frotarlos, al poco ya estaban llenos de escarcha.


Con las primeras luces llegaba ya el sonido de cientos de grullas que se estaban despertando y comenzaron a pasar en grupos por encima de mí a muy escasos metros, casi justo encima.




De todas las grullas que pasaron, un pequeño grupo bajó junto a las cigüeñas y estuvo picoteando por aquí y por allá, levantado el terreno hasta que algo les llamó la atención al borde del río y decidieron irse.

Detalle de la foto anterior.
 De nuevo una gozada y un privilegio poder contemplar este espectáculo, pero eso sí mucho frío.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...