"Buscar la belleza, es la única protesta que merece la pena en este asqueroso mundo..."


miércoles, 28 de abril de 2010

Un vencejo menos

No quisiera ser sentimental ni sensiblero, pero me siento un poco mal, la verdad.

Estaba dándome una vuelta por el pueblo, y al lado de la iglesia, en una calle en la que se encontraban sentadas un par de personas tomado el aire debido a estos calores, había un vencejo común tirado en el suelo.


Parece ser que a nadie le importaba y el pobre bicho ni se movía.
Pregunté qué había pasado y según parece, simplemente había caído al suelo y ahí se había quedado.

Con mi mente en parte de urbanita, la escena me escandalizó un poco ¿Cómo era posible que hubiera un animal medio muerto tirado en la calle y nadie hiciera nada?

El vencejo era joven, con buen aspecto, no alcanzaba el tamaño de un adulto, y no tenía golpe aparente, ni nada roto, ni sangre en el pico. Así que cogí el vencejo e intenté al menos dale un poco de agua, pues es lo único que podía hacer. El pobre para pocas estaba, apenas podía agarrarse a mi mano y no bebió ni una gota, andaba muy flojo y se le cerraban los ojos.

Le dejé en un lugar fresco, una zona de olivar, con bastante hierba al lado de la iglesia, para qué al menos no estuviera sometido al calor del asfalto.

“- Está para pocas…”, me dijo un hombre ya mayor que paseaba por la zona.
“- Sí, no sé lo que le pasa, no tiene golpes, ni nada roto y le he intentado dar de beber y ni eso puede hacer”, comenté.
-“Estos se alimentan de bichejos del aire… y ahora andan curando las olivas…vamos muy mal, estamos envenenando todo.”, acabó por decir el hombre de la garrota y el sombrero.

Pues sí, vamos mal, envenenamos el campo para matar “selectivamente” a los insectos que afectan a nuestras cosechas, o para “selectivamente” eliminar a las malas hierbas que compiten por los nutrientes.
Puede ser que no sea tan selectiva la aplicación de venenos químicos y que estos no afecten solamente a las plagas que queremos eliminar y que incluso puede que no se queden solo donde son aplicados.

Desde luego, no tenemos información suficiente como para afirmar que el vencejo estuviera envenenado, o a lo mejor solo estaba enfermo, pero me parece bastante esclarecedor el comentario del paisano Candeledano, supongo que toda una vida de experiencia te da el conocimiento para afirmar algo así con rotundidad.

El caso que no es la primera persona que me comenta que antes había más golondrinas, que en general había mas aves en el pueblo, y las aves se pueden tomar como un indicador del estado del ecosistema dentro del que nos desarrollamos.

1 comentario:

  1. Sé que este post es de hace mil años... pero los vencejos no pueden despegar del suelo porque tienen las patas muy cortas, tienes que impulsarlos hacia arriba para que vuelen!!! seguramente llevaba tiempo sin comer.

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